Mapa del Sitio  |  Trabaje con Nosotros  |  Servicio al Cliente

 
  Imprimir        Recomendar       Tamaño de texto
Usted esta en: Home / sexualidad / Disfunción Sexual

Disfunción Sexual


Disfunción Sexual en la Pareja:

 

 

 

Atracción, deseo, pero...

 

Por Verónica Rodríguez Rowe

 Factores físicos, psicológicos y culturales afectan las relaciones sexuales de la pareja.

 La 'falta de tiempo' y que el sexo se haya convertido en un artículo de consumo masivo, inciden en la insatisfacción sexual.

La encuesta realizada y divulgada recientemente por la Fundación Futuro, no hizo más que reflejar una realidad en nuestro país: el 60% de las mujeres y el 43% de los hombres se declaran insatisfechos sexualmente.

La insatisfacción sexual nos lleva inevitablemente al tema de la disfunción sexual de la pareja que puede tener raíces del orden físico, sicológico y cultural. Sin embargo, para la mayoría de los especialistas las causas de estas disfunciones apuntan, en gran medida, a la falta de comunicación, derivada del 'escaso tiempo' que se destina al encuentro íntimo y, también, producto de un cambio de mentalidad, especialmente de la mujer.

Por lo menos así lo sostiene el director de la Sociedad Chilena de Sexología y presidente de la Sociedad Latinoamericana para el Estudio de la Impotencia Sexual Masculina, doctor Eduardo Pino. Explica que en el campo de la sociología, la revolución sexual de la década del 60 liderada por el movimiento hippie, implicó un importante cambio de mentalidad que repercute hasta hoy en la conducta sexual. 'Anteriormente la mujer tenía prohibido, por ejemplo, aspirar al placer sexual y su función era más bien reproductiva. Luego con los movimientos feministas y la aparición de los anticonceptivos, se sintió libre y con derecho a competir y a disputar con el hombre los terrenos que habían sido tradicionalmente masculinos', agrega. Sostiene que la mujer comenzó a exigir sexualidad a su pareja con más libertad, frecuencia y, por supuesto, con mayor placer.

Lo que acontecía en un pasado no muy lejano, donde un adolescente se descubría a sí mismo y a su pareja poco a poco, con una gran carga de excitante curiosidad, hoy no es tal... Una sobre oferta sexual al alcance de todos a través de los medios de comunicación, donde poco queda a la imaginación, repercute en un despertar sexual bastante precoz. Al respecto hay quienes sostienen que el sexo es un artículo de consumo más que una cuestión de deseo; que está tan vinculado con la violencia, en especial en materia noticiosa, que es difícil separar donde está el placer y dónde el sufrimiento. A esto le podemos sumar que el sexo, rayando en la pornografía, es tema de éxito y taquilla para la industria cinematográfica. En suma, el panorama no hace propicio el éxito de la pareja en materia de relaciones sexuales.

Al respecto Pino explica que la gente está teniendo menos relaciones sexuales de lo que uno cree. Los jóvenes las dejan para el fin de semana porque carecen de tiempo y es importante estar relajados. Por todo este sistema estresante aparecen las disfunciones sexuales: inhibición del deseo sexual de la mujer y la eyaculación precoz unida a la impotencia en el hombre. Entonces, en vez de disfrutar, la gente percibe esto como una carga y va con temor a cumplir con esta obligación que representa el sexo.

Muy parecido opina la asesora del Centro de Orientación para la Educación Sexual, M. Teresa Recabarren, quien indica que la raíz de muchas insatisfacciones está en el marco de una cultura hedonista donde todo tiene que ser inmediato, no puede esperar. 'Las parejas no saben darse tiempo para un encuentro íntimo'. Agrega que 'los hombres creen que estas relaciones se viven en un minuto como una respuesta casi instintiva. No se dan cuenta de que la mujer necesita tiempo de preparación: no puede relacionarse tan rápidamente con su parte erótica. Para él es más fácil partir por lo físico y después entrar en lo afectivo'. La especialista sostiene que la armonía se conquista con el tiempo, tomando conciencia de que existen diferencias.

 

EL AMOR: UN SALVAVIDAS

Si las disfunciones sexuales las llevamos al plano matrimonial para el doctor Pino el aspecto que induce mayormente al fracaso de muchos matrimonios jóvenes se refiere a la carencia de amor al contraer el sagrado vínculo, que algunos confunden con una pasión desenfrenada. El enamoramiento ciega al amante atribuyéndole a su pareja cualidades que nunca tuvo. El amor, dice, es el único vínculo necesario para mantener unidos a un hombre y una mujer por largo tiempo. 'Muchos confunden una atracción física, una empatía en otros ámbitos, entendimiento intelectual, social o cierta afinidad, incluso en la comunicación no verbal. Si a eso le agregamos un poco de pasión, relaciones sexuales muy agradables, y ambos muy entusiastas en el primer momento, entonces creen que pueden casarse. Pero no hay un verdadero amor'. Expresa que debido a esto hoy un 50% de las parejas jóvenes se separan en promedio, entre los 6 meses y dos años de vivir juntos. 'También contribuye al fracaso, el enamoramiento o síndrome de encantamiento, que tiene su principio y su fin que llega cuando los amantes se conocen tal como son. Una pareja inteligente puede transformar todo lo que han vivido juntos en un amor maduro, con elementos básicos de tolerancia como la solidaridad, la comprensión, la afectividad y el compañerismo', manifiesta el especialista.

Es sabido que el matrimonio por sí solo no es sinónimo de unión eterna, es producto de un trabajo diario y donde la buena comunicación es fundamental. Ayuda en este sentido, crearse códigos verbales o gestuales, que dejen ver interés por la pareja. El tocarse mutuamente, hacerse cariño, comunicarse con la mirada, etc, son herramientas eficaces que acercan a la pareja. En suma el amor es comunicación y la comunicación es amor, lo que puede salvar una relación de pareja.

 

TRATAMIENTO

Hay terapias y tratamientos para superar las disfunciones sexuales. Los avances que se experimentan en materia sexológica han llevado a optimizar estos métodos. Es así como luego de un examen médico, para descartar cualquier disfunción orgánica, se recomienda un tratamiento.

El trabajo es desarrollado por un equipo médico-psicológico y se efectúa preferentemente con ambos miembros de la pareja, pero también hay técnicas para tratar a personas solas. El proceso terapéutico comienza, generalmente, con una entrevista individual a cada cónyuge, donde se evalúan los conflictos de cada uno y su incidencia en la disfunción sexual.

Se prescriben ejercicios de comunicación, sexuales y no sexuales, verbales o corporales, que deben llevarse a cabo en la intimidad de la casa.

Ahora bien, en ocasiones el problema radica en la ignorancia de las técnicas sexuales efectivas, y en la información falsa o prejuiciosa acerca de la sexualidad, lo que se puede corregir en un par de entrevistas. En otros, las raíces son mucho más complejas: temores, ansiedades, control constante de la actividad sexual, angustia por el rendimiento y temor al rechazo.

El estilo de vida influye notablemente en algunos tipos de disfunciones. Es aquí donde es necesario cambiar sistemas o modalidades de convivencia, por ejemplo:

- Cuando los hijos pasan a ocupar todo el espacio psíquico y físico de uno o de ambos miembros de la pareja.

- Como lo mencionamos anteriormente, cuando el trabajo es excesivo y no permite el encuentro, por cansancio o falta de tiempo para la sexualidad.

- Cuando hay poca privacidad (falta de espacio, etc. ).

- Cuando hay presiones familiares, sociales y económicas que desplazan la sexualidad.

- Cuando se dan situaciones sociales conflictivas extremas.

En suma, las disfunciones sexuales pueden tener solución...Sin embargo, lo prioritario es saber que una pareja está constituida por dos seres 'completos' cada uno con sus carencias, con sus virtudes, con su necesidad de individualidad y también de compartir con el otro. Cada uno con su propia historia.

Todo lo relativo a la eyaculación precoz es exclusivamente conductual y sicológico. Los problemas de impotencia son mayoritariamente de origen orgánico.

Los problemas orgánicos que afectan a la potencia sexual masculina, influyen en la anorgasmia de la mujer, porque el clítoris femenino es esencialmente igual a un pene.

En ambos sexos influye el alcoholismo, la diabetes y las falencias vasculares de hipercolesteramia, lipidemia y artereosclerosis.

Fuentes: Revista Cenfa; Suplemento Ya, Discovery Channel.



Sitios Web y Portales

lavida.cl



'Los contenidos de este sitio son un homenaje a la Vida Humana y a todos aquellos que tienen la virtud de poder participar en la formación de una nueva Vida.'




Carlos Gómez Lira

Unidad de Salud de la Mujer