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Un Acercamiento al comienzo de la vida |
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Los avances de la ciencia y la tecnología permiten un conocimiento más acabado de las primeras etapas de gestación, lo que ha incidido en una mayor demanda de diagnósticos pre-natales.
El aborto espontáneo puede considerarse como el proceso médico más frecuente en el ser humano y aumenta con la edad materna.
TEXTO: ERIC JAUNEAUX
Cada vez es más evidente que lo que sucede en las primeras fases de la gestación influye no sólo en el resto del embarazo, tanto desde el punto de vista fetal como materno, sino también en algunos procesos fisiopatológicos de la infancia y de la vida adulta. En los últimos 50 años, la aparición de la ecografía, la fertilización in vitro y la biología molecular han cambiado por completo los conocimientos sobre las primeras etapas del desarrollo humano.
Lo anterior derivó en una mayor demanda del diagnóstico prenatal precoz, particularmente en mujeres de edad materna avanzada de un nivel socioeconómico - cultural más alto. En especial, la ecografía de alta resolución trasladó el diagnóstico prenatal del tercero al segundo trimestre del embarazo y recientemente al primer trimestre... a las pocas semanas de la concepción. Sin embargo, este rápido desarrollo de nuevos métodos de investigación fetal también plantea una serie de problemas médicos, sociales, éticos y económicos.
Aborto Espontáneo
Durante siglos, el aborto espontáneo, debido a su impacto social, ha sido centro de interés tanto para el público en general como para los médicos. Alrededor del 60-70 % de todos los óvulos fecundados se pierden antes de llegar al final del primer trimestre, pudiendo considerarse el aborto espontáneo como el proceso médico más frecuente en el ser humano. La mayoría de éstos se producen durante las primeras 4 semanas después de la última menstruación, siendo con frecuencia ignoradas por la paciente. Debido a la gran frecuencia de los abortos espontáneos, este fenómeno se sitúa, desde un punto de vista médico, en la frontera entre la fisiología (ciencia que estudia la vida y las funciones orgánicas) y la patología (estudio de las enfermedades).

La única certeza epidemiológica bien establecida sobre la pérdida del embarazo precoz clínicamente reconocido, es que al menos la mitad se asocia a un defecto cromosómico del embrión y que la frecuencia de defectos aumenta hasta más de un 70 % cuando la muerte del embrión se produce en las primeras etapas de gestación. La tasa de aborto espontáneo clínico aumenta con la edad materna y los antecedentes obstétricos significativos, y disminuye con la edad gestacional. Una mujer de 40 años tiene el doble de riesgo que una mujer de 20 años. En las primíparas la tasa de pérdida del embarazo es un 6 %, aumentando hasta el 25-30 % en mujeres que han sufrido tres o más abortos.
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Aborto espontáneo |
Porcentaje |
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Total |
50 a 70 |
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Aborto espontáneo clínico(total) |
15 a 25 |
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< 6 semanas |
18 |
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6 a 9 semanas |
4 |
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> 9 semanas |
3 |
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Pérdida precoz (según antecedentes) |
Porcentaje |
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Primigestas |
6 a 10 |
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3 o más abortos previos |
25 a 30 |
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Mujeres mayores de 40 años |
30 a 40 |
El aborto espontáneo es frecuente durante el período embrionario (primeros 70 días después del inicio de la última menstruación), y muy raro después de éste. Incluso con un saco embrionario ya desarrollado y detectado en la ecografía, el porcentaje de abortos es todavía de un 11,5 %. En embriones de hasta 5 mm la pérdida de viabilidad es de un 7,2 %. Las tasas de aborto decrecen posteriormente a gran velocidad hasta llegar a un 3,3 % para embriones de 6-10 mm y a un 0,5 % para los mayores de 10 mm, correspondientes a 5 semanas después de la ovulación. Este debería ser el momento de inicio para las investigaciones prenatales precoces (una vez que la naturaleza ya a realizado la selección natural).

Placentación Inadecuada
La placentación normal requiere la transformación progresiva de las arterias espirales (arterias maternas que llevan sangre a la placenta) y la infiltración del lecho placentario por células trofoblásticas (células de origen embrionario que forman la placenta). Estos cambios fisiológicos alcanzan normalmente el tercio interno del miometrio (pared uterina) y en el embarazo normal todas las arterias espirales se han transformado en arterias uteroplacentarias hacia las 20 semanas de gestación. En la mayoría de los casos de fracaso precoz del embarazo y en mujeres con hipertensión gravídica, hay una placentación inadecuada y, en especial, una transformación defectuosa de las arterias espirales por una menor penetración trofoblástica. Una de las funciones de la infiltración trofoblástica de las arterias espirales, es facilitar el flujo sanguíneo materno al espacio intervelloso (lugar donde se produce el intercambio de nutrientes y oxígeno entre la sangre materna y fetal).

El grado de déficit de placentación en el primer trimestre en gestaciones complicadas no parece estar relacionado con una etiología o causa específica. En las gestaciones complicadas por hipertensión, existe probablemente una relación entre la gravedad de la enfermedad y el grado de placentación inadecuada. Si se extrapola este concepto al primer trimestre de embarazo, los abortos espontáneos precoces recurrentes en mujeres con enfermedades que se saben asociadas a un defecto de la placentación, como lupus eritematoso sistémico, podrían representar la forma más precoz de este déficit placentario.
* En breve se publicará la segunda parte de este artículo. |