Usted esta en: Home / embarazo / Sexo en el Embarazio

Sexo en el Embarazio
Temor y desinformación
Por Verónica Rodríguez Rowe
Muchas embarazadas tienen relaciones sexuales con su pareja por presión, aunque en muchos casos es el hombre quien no quiere disfrutar del sexo en este período.
Para la sicóloga Mariana Sanhueza, la embarazada recibe apoyo médico en pro de su hijo durante los 9 meses de gestación, pero debería existir, a la par, información y apoyo sicológico frente a su nuevo rol y la relación con su pareja.
La maternidad se asocia, inevitablemente, a una visión de una mujer etérea, intocable, abocada a la espera de su hijo. Siquiera la ampliamente difundida y provocadora foto de la actriz Demi Moore, en avanzado estado de gravidez y totalmente desnuda, logró desmitificar esta imagen.
Pero lo cierto es que la mujer embarazada sigue siendo parte de una pareja, hombre mujer, que más allá de las preocupaciones propias como futuros padres, no debe replegar su propia y necesaria sexualidad.
Los mitos respecto a la actividad sexual y el embarazo abundan, pero -a no ser por observaciones médicas precisas- es que ésta no debería cambiar, por el contrario y como veremos más adelante, debería ser un periodo en que la pareja experimente nuevas sensaciones enriqueciendo su relación.

Para la sicóloga Mariana Sanhueza 'a través de la información debe quedar claro que el embarazo es un proceso normal dentro de la relación de pareja y se debe acomodar este proceso a la forma de vida de ella, y no por el contrario, que la vida sexual y comunicación entre ambos cambie por estos 9 meses'.
LA VISIÓN DEL PADRE
Para el hombre su inminente paternidad influye sicológicamente en su actuar sexual. Es más, en terapias realizadas con futuros padres, ha quedado en evidencia que lo invade una sensación de exclusión (tal como los niños pequeños pueden sentirse rechazados cuando descubren que la mamá está embarazada), de lo que aprecia como una vínculo corporal íntimo y estrecho entre su hijo y su mujer. Esto en el aspecto sicológico, ahora bien desde el punto de vista de bienestar físico, siente un temor a que la relación sexual (especialmente en lo que se refiere a la penetración) produzca un daño en el feto o acelere el trabajo de parto.
En muchas ocasiones nos encontramos frente a un hombre que se encuentra con un cuerpo distinto que en forma inconsciente tiene temor de conocer.
ESTA LOCA FISIOLOGÍA
Pocos se atreverían a indicar que las futuras madres son mucho más que convenientes antojos y época de cariños y especiales concesiones. Pero la fisiología de la embarazada demuestra aspectos que para el común de los mortales son desconocidos como que durante el proceso de gestación se experimenta una vasodilatación de la pelvis que conlleva a un incremento de la excitación. También que a partir del 3º mes hay un incremento de la lubricación vaginal, y la aparición –en muchos casos- de orgasmos múltiples.
Por si fuera poco la relaxina, hormona que incide en la flexibilización de las articulaciones y que ayuda al trabajo de parto, contribuye en lo sexual al descontraer la pelvis y permitir un mejor movimiento ondular de las caderas. Y no hay que olvidar que durante el embarazo existe una anticoncepción natural, lo que contribuye a llevar a cabo el acto sexual en forma más espontánea.
Si bien la ciencia ha demostrado lo anterior, no es menos cierto que muchas mujeres lo pueden refutar desde el punto de vista de sus propias sensaciones. Y es que entran a jugar otros factores que atentan con lo dicho. Esto son los malestares normales que algunas mujeres sienten, especialmente en el primer trimestre de gestación, como son la fatiga o cansancio, el sueño y las nauseas.
La mujer atraviesa todo un proceso de adaptación a un 'nuevo cuerpo' que incomoda el tener relaciones sexuales, sobre todo a partir del 2º trimestre de gestación... pero todo puede ir adecuándose, incluso buscar un acercamiento sexual no genital como son los besos y las caricias.
EN LO SICOLÓGICO...
Para la sicóloga Mariana Sanhueza, es esencial para la vida en pareja, enriquecer la relación durante los 9 meses de embarazo. Esto se explica porque, posteriormente, viene el ya conocido periodo de cuarentena (abstención posterior al parto), el hijo está presente con sus demandas que sumadas a las noches dormidas a sobresaltos, vienen a constituir una dura prueba para la relación de pareja que debe estar muy bien cimentada.
'Hay cambios hormonales en la mujer que sumados a la preocupación de asumir nuevos roles –como el de madre- o el de tener que dejar de trabajar por un periodo significativo como es el pre y post natal, influyen en su estado de ánimo. Frente a este echo está la reacción de un hombre preocupado por su mujer, pero que al verse rechazado por ella, se repliega... es todo un proceso de mala comunicación que gira alrededor de 'tú no me entiendes y yo no a ti' pero que afecta la relación', grafica la especialista.
Sostiene que tal como la embarazada recibe apoyo médico en pro de su hijo durante los 9 meses de gestación, debería tener un apoyo sicológico que le informara por lo que va a atravesar, a su nuevo rol y la relación con su pareja, sin embargo en Chile no se le da importancia. 'Esto se ve claramente con las mujeres que sufren depresión post parto que, por lo demás todas, unas más que otras, la tienen en algún grado', indica, añadiendo que todos estos conflictos en torno a la pareja y a la mujer, se superarían con educación e información pero hay un cierto tabú que ronda sobre estos temas.
A juicio de Mariana Sanhueza el gíneco obstetra debe velar por el bienestar del hijo a nacer, pero también preocuparse de la madre no sólo como portadora del niño, sino como una mujer que enfrentará nuevos retos, con miedos, incertidumbres y que necesita especial apoyo, en particular de su compañero.
'A través de la información debe quedar claro que el embarazo es un proceso normal dentro de la relación de pareja y se debe acomodar este proceso a la forma de vida de ella, y no por el contrario, que la vida sexual y comunicación entre ambos cambie por estos 9 meses', manifiesta.
UN ESTUDIO REVELADOR
Una investigación realizada por el Departamento de Ginecología de la Universidad de Antioquia, Colombia, a cargo de la gíneco-obstetra, Gloria Penagos, y divulgado por la agencia AUPEC, aportó interesantes conocimientos sobre el tema sexo y embarazo.
Para el mencionado estudio se escogieron 100 mujeres embarazadas y se encontró que 59% tenían alteraciones sexuales hasta entonces con su embarazo y 41%, no.
De la muestra 83 mujeres tenían entre 31 y 35 años de edad y en ellas se analizó su comportamiento tomando en consideración los diferentes estratos sociales a los que pertenecían así como su grado de preparación académica. Quedó en evidencia que las mujeres de todos los estratos y con diferentes grados de estudio, se comportan similarmente cuando se trata del sexo durante el periodo de gestación.
Un dato que llamó la atención de las investigadoras es que las mujeres de este grupo que estudiaron secundaria y universidad fueron las que más buscaron diálogo y ternura, pero rechazaban el sexo.
Muchas embarazadas tienen relaciones sexuales con su pareja por presión, aunque en muchos casos es el hombre quien no quiere disfrutar del sexo en este período. El 21% de las embarazadas confesó que eran ellas quienes rechazaban el sexo durante este período, el 22% rechazaban el sexo pero buscaban comprensión y ternura de parte de sus compañeros y el 30% dijo que aceptaba el sexo por presión.
El estudio también arrojó como resultado que el temor es el principal agente inhibidor del acto sexual durante el periodo de gestación. Que exista una hemorragia después del acto sexual y que como consecuencia de ello el niño nazca antes de tiempo, era parte de ese temor.
Quedó en evidencia, también, que el hecho de que el médico en algunas ocasiones recomiende abstenerse de las relaciones sexuales por un tiempo, puede ocasionar que las parejas no vuelvan a tenerlas durante el resto del embarazo, pues existe vergüenza de preguntar nuevamente cuando pueden reanudarlas.
El estudio realizado por la Universidad de Antoquia menciona que es necesario que el médico ilustre a sus pacientes y a sus compañeros acerca de la vida sexual de la pareja en el periodo de gestación y no limitarse a explicar cómo debe ser este tipo de práctica cuando la mujer presenta algún trastorno o enfermedad durante el embarazo.
Copyright © 2004 www.lavida.cl Todos los derechos reservados