| Una aliada para el trabajo de parto |
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La anestesia epidural permite a la madre, sentirse autosuficiente y cooperar durante el parto, ya que está plenamente consciente, puede pujar y, posteriormente, recibir su recién nacido, compartiendo sin dolor los primeros minutos de vida de éste.
Dr. Héctor Lacassie
Quienes han tenido la experiencia de ser madres conocen lo que es “trabajo de parto”... la labor que antecede a la llegada del hijo. Saben también, que durante este periodo, las contracciones uterinas producen DOLOR (en algunas pacientes más que en otras), el que aumenta progresivamente a medida que el trabajo de parto avanza.
El método más empleado para aliviar el dolor es la Anestesia Epidural, la que consiste en depositar un agente anestésico en el espacio epidural, que rodea a la médula espinal (fig 1). Actualmente es posible emplear pequeñas dosis que permite a la paciente caminar, lo que ayuda a acortar el período de dilatación.
En la ejecución de la epidural, la paciente habitualmente está de lado. Se anestesia la piel del sitio de inserción, en la columna lumbar, para luego introducir una aguja (trócar) hasta llegar al espacio epidural. Allí se introduce una catéter flexible por el que, posteriormente, se administra el anestésico cada vez que la madre tiene dolor (video 1).
La ventaja del uso de la anestesia epidural es que permite a la paciente, además de caminar y sentirse autosuficiente, cooperar durante el parto. Esto es posible porque está plenamente consciente, puede pujar para obtener un parto normal y, luego, recibir su recién nacido y compartir sin dolor los primeros minutos de vida de éste.
TOME NOTA...
Una de las preguntas más frecuentes durante el embarazo se refiere a si la paciente puede recibir anestesia para tratamiento dental. La respuesta es Sí ya que la pequeña cantidad de anestésico local que se usa, no afecta al feto ni a la madre. Ahora bien, lo anterior se cumple siempre que el anestésico no contenga un vasoconstrictor (epinefrina).
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